blogger statistics

Bleep and bass

Sheffield, en el norte de Inglaterra, es la clásica historia de la primera Revolución Industrial. Situada en plena zona minera, fue pionera en el desarrollo de la metalurgia, lo que la convirtió en una de las sedes más importantes del imperio industrial británico. Testigo de hambrunas recurrentes y de importantes revueltas obreras, fue siempre una ciudad dura, de la que George Orwell llegó a decir en 1937 que “podría reclamar justamente ser la ciudad más fea del Viejo Mundo”.

Todavía hoy, casi dos décadas después de la brutal reconversión que eliminó en los años 80 casi por completo un tejido industrial con más de doscientos años de historia, se la conoce como “Steel City”, la ciudad del acero. El imaginario popular la sigue asociando a la metalurgia, al hierro, a las grandes fundiciones y a la minería. También a Full Monty, a obreros desnortados que observan los cadáveres de un milagro económico que se fue y que nunca volverá.


Lo que quedó a finales de los ochenta tras el huracán thatcheriano, que se llevó por delante tres cuartas partes de los 45.000 empleos en el sector del acero entre 1981 y 1987, fueron naves abandonadas y desencanto. Ambos elementos se combinaron a finales de esa década en fiestas ilegales donde los lugareños se ponían hasta el culo escuchando música dura, escapista, electrónica. Steve Beckett, fundador de un sello local conocido hoy mundialmente, Warp Records, recuerda así las raves que tenían lugar en las zonas industriales abandonadas: “podían haber como cerca de mil personas en un hangar (…) Había pasarelas de metal al borde de las paredes con gente colgando de ellas. ¡Un caos absoluto! Parecía más un festival que una fiesta. Siempre con muy pocas luces, o total oscuridad, para así poder bailar en tinieblas. Realmente había un elemento criminal en todo ello”.

La ciudad, su desmoronamiento y su tradición, determinaban no sólo el lugar sino también el sonido e incluso los nombres de la incipiente escena techno que estaba tomando forma en el norte de Inglaterra. El primer disco de Warp lo publicó el otro fundador del sello, Robert Gordon, bajo el nombre Forgemasters, el mismo que la veterana empresa siderúrgica fundada en 1805. Los discos que se pinchaban llevaban títulos oscuros y pesados: “Aftermath”, “The Black Steel”, “Probe”, "The Iron Hamma". Acrónimos industriales que recordaban a componentes químicos: “C.C.C.D”, “K-Klass”, “Nexus 21”. Algo natural en un entorno donde desde siempre la vida se había basado en las máquinas y en el metal; donde ahora todo se derrumbaba.

Pronto los DJs locales dejan de pinchar los discos que se importaban regularmente desde Estados Unidos y empiezan a poner las producciones locales, comenzando a propagarse así una escena musical autóctona. La inspiración es el techno y el electro de Detroit, otra ciudad castigada por la reconversión industrial, y el sonido crudo y ácido del house de Chicago. El primer bombazo viene de Bradford, otra localidad del norte inglés perteneciente al condado de Yorkshire, el mismo que Sheffield. En 1989, Unique 3 publican “The Theme”. El grupo provenía de la escena hiphop local, lo que influye musicalmente sobre los patrones rítmicos y toma forma en las líneas de bajo poderosas y muy marcadas. Al mismo tiempo, se advierte un contraste tremendo con el house estadounidense que parece emular. La diferencia se explicita desde la declaración robótica inicial, ese we are the original acid house creators / we hate all commercial house masturbators, y se traduce en un sonido que es descrito en Loops como “catatónico, y la sensación de hedonismo casi nula”.


Empiezan a surgir producciones en todo el norte de Inglaterra, desde Leeds hasta Manchester pasando por Sheffield, de un sonido que se bautiza como Bleep 'n 'Bass o simplemente Bleep, y que es considerado por algunos como la primera música de baile puramente inglesa. De ésa opinión es el crítico Simon Reynolds, que da una buena descripción del estilo: “bleep se refería a los sintes de estilo electro que sonaban como a calculadora de bolsillo; bass es por las frecuencias sub-sónicas revienta suelos”. Y es que ese northern techno es inconfundible, porque por encima de las influencias estilísticas propias de cada productor o grupo sobresalen siempre los elementos esenciales del sonido de Sheffield.

Ital Rockers por ejemplo tienen un fuerte background jamaicano, y a pesar de ello su clásico Itals Anthem de 1990 es bleep en toda su plenitud. Da igual que el tema samplee a Rebel MC, no importa la alusión a la esencia reggae (ese strictly rockers repetido como un mantra). Es techno fabricado para disparar la serotonina cuando se baila solo y al máximo en medio de la nada. Nexus 21, uno de los primeros proyectos de Altern 8, bebe de la escena rave que iba tomando toda la isla y también del techno original de Detroit. Pero los teclados de Self Hypnosis no tienen nada del soul de la ciudad del motor, suenan a recreativa antigua, al Arcanoid que se llevó por delante el viejo pinball; el bajo de "Together" está destinado a romper los cristales de los polígonos industriales de Leeds que ya nunca más serán usados.

La influencia de Detroit es considerable, pero no se trata de repetirlo, ésto es diferente. El sampleo puede llegar al robo a veces, como ocurre con el bajo del "Real Love" de los anteriores Nexus 21, mientras que en otras ocasiones parece más bien homenaje. Un paso más allá, dos de las figuras claves de la movida, Richard H. Kirk y Rob Gordon de Forgemasters, se unen bajo el nombre XON para entregar un pepino de bleep techno donde samplean la voz del clásico "Techno City" de Juan Atkins. El ritmo es electro, roto y analógico. Suenan los circuitos de máquinas y sensores. La sensación es inquietante. Ésta podría ser la descripción de un tema de Drexciya y sin embargo la escucha lleva directamente a Sheffield: los graves profundos y dolorosos, las notas de videoconsola, la frialdad. Otras coordenadas geográficas y musicales.


Interesantemente, Richard H. Kirk no era un recién llegado a la música, porque tampoco era ésta la primera vez que Sheffield se situaba a la cabeza de la vanguardia musical. La experimentación encuentra a finales de los años 70 en esta localidad el entorno perfecto para que el dadaísmo, la electrónica avant garde, el ruidismo e incluso el espíritu del primer punk se reunieran para dotar de contornos precisos a lo que hoy entendemos por música industrial. Entre los grupos pioneros se encontraba Cabaret Voltaire, formación en la que militaba Richard H. Kirk retorciendo el sonido de los sintetizadores. Este músico da paso a mediados de los ochenta a una carrera en solitario que se orienta cada vez más hacia la escena estrictamente electrónica, lo que llevó a cabo a través de más de treinta y cinco alias y un sinnúmero de 12'', entre los que se cuentan auténticas gemas bleep en el grupo Sweet Exorcist.  

A pesar de que el formato fundamental del género fue el maxi, que iba a parar directamente a las manos del DJ para ser pinchado, también se publicó material en largo. Uno de los mayores exponentes del bleep fue LFO, que en 1991 publicó Frequencies en Warp, seguramente el disco por antonomasia del estilo. Originarios de Leeds, a 60 kilómetros de Sheffield, Mark Bell y Gez Varley dieron a Warp su primer gran éxito con la quinta referencia del sello, el single LFO que permitió a la discográfica dar el salto definitivo más allá de la escena rave underground.

LFO

Frequencies es house made in Sheffield. La dedicatoria dentro del disco lo deja claro: “What is house? Technotronic, KLF or something you live in. To me house is Phuture Pierre Fingers Adonis etc”. Pero aunque los honre, se aleja irremediablemente de Chicago. "We Are Back" es electro cibernético, un vocoder luchando agónicamente contra la ganancia y un ritmo a base de pistones y cristal. Como todo el bleep tiene un bajo atronador, más propio de una fundición de acero que de la discoteca. El house asoma a veces pero de modo raro, enfermizo, la voz de "You Have to Understand" no seduce, es delirante. Durante el álbum hay incluso pasajes en los que la abstracción se hace con todo el espacio sonoro. El sonido tubular de "Tan Ta Ra" por ejemplo, o "Track 14", que cierra el disco en una clave onírica más próxima a las primeras piezas de ambient techno de Aphex Twin. Se incluye ese "LFO" homónimo que sacaron en 1990, un clásico de bleep house donde se condensa lo mejor del género: las notas primitivas de 8bit que parecen tocadas con la Gameboy, el bajo glotón y burro, las ráfagas de sinte.

A pesar de que este disco sea considerado por muchos como uno de los mejores en la historia de la música electrónica, este tipo de música apenas duró unos meses más tras su publicación, y pronto sus protagonistas desaparecieron o dejaron de hacer bleep. Omnipresente en la escena rave entre 1989 y 1991, el tiempo de este sonido coincidió con la explosión electrónica europea de los primeros noventa. El hardcore recorría el viejo continente y a cada paso mutaba en nuevas formas, acelerándose, volviéndose chillón, rompiendo su ritmo en jungle y breakbeat. El techno facturado a este lado del atlántico tomaba diferentes formas, desde recrearse abusando de la 303 hasta volverse contemplativo o experimental con la complicidad de algunos de los mismos pioneros de Sheffield. Parece que a Warp le supo a poco ese primer northern techno y prefirió hacerse “inteligente”.

Independientemente de lo que viniera después, no cabe duda ahora que la música y la escena que se desarrolló en el norte de Inglaterra hacia finales de los 80 tiene una importancia capital. Se trata de uno de los primeros pasos en el desarrollo de un techno propiamente inglés, lo que en aquel tiempo vinó a ser música de baile propiamente europea. Seguramente contribuyó a poner los cimientos de la cultura rave y le dio banda sonora. Y nos regaló una música fascinante, el sonido de la última revolución tecnológica, ésa en la que aún estamos embarcados y que no sabemos dónde ni cómo terminará. 

Pioneers Of The Hypnotic Groove – WARP (1991)

1. Forgemasters – Track With No Name

Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.

2. Sweet Exorcist – Test Four

Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.

3. Dj Mink / K.I.D. & Carruthers – Hey Hey Can U Relate!

Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.

4. Tricky Disco – Tricky Disco

Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.

5. LFO – LFO

Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.

6. Nightmares On Wax – Aftermath

Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.

7. Tuff Little Unit – Join The Future

Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.

8. The Step – Yeah You

Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.

9. Tomas – Mind Song

Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.

  

+ info:

http://gutterbreakz.blogspot.com/2008/01/robert-gordon-selected-discography.html