blogger statistics

Techno Inteligente (II)

The Braindance Coincidence

Cuando el primer techno inteligente toma carta de naturaleza a principios de los 90, era difícil prever hasta qué punto una de sus partículas esenciales iba a acabar creciendo, adquiriendo proporciones gigantescas de un modo confusamente poliforme, hasta el extremo de terminar dinamitando su relación con el techno matriz. La excentricidad, o simplemente la búsqueda experimental de nuevos caminos y estructuras musicales mediante instrumentos electrónicos, condujeron a que la IDM dejara de ser una extensión ensoñadora y cósmica de otros estilos para convertirse en un género por derecho propio.

La misma categoría de Intelligent Dance Music, atendiendo a lo que se encargaba de describir originalmente, va perdiendo sentido a medida que transcurren los años 90. El papel del ambient como catalizador que insuflaba un aire evocador y magnético al techno más onírico se va difuminando a medida que avanza la década. Al mismo tiempo, los cambios se suceden a velocidad de vértigo en el circuito de raves y clubs con la explosión del jungle y del breakbeat. Es en ese contexto en el que la inquietud desbocada y un acercamiento no solo experimental sino también subversivo y desprovisto de seriedad se yergue dentro de la mal llamada escena inteligente. Richard D. James y Grant Wilson-Claridge, capos del sello Rephlex, llaman a este sonido braindance (contracción de “baile cerebral”) y reniegan del acrónimo IDM. A pesar suyo, este último término logrará imponerse en el tiempo, y con él seguimos llamando hoy tanto al primer techno mental de Black Dog y B12 como a la subsiguiente ola de música electrónica experimental que tan bien representa el catálogo de Rephlex.

Según Wilson-Claridge, el sello nace con la voluntad de “llenar un vacío en la escena de la música de baile” inglesa. Hay otro motivo, más realista que esa vacua declaración de intenciones, que es el de servir de plataforma desde la que sacar música en su Cornualles natal. En 1991, y a pesar de la proximidad geográfica de Londres, vivir en el extremo occidental del país era sinónimo de situarse en la periferia absoluta de la música electrónica, un lugar donde casi nada llegaba y muy poco pasaba. A través de Rephlex comienzan a publicar material de Aphex Twin bajo diferentes akas (el alias más famoso se lo quedó Warp). Pronto empiezan a sacar discos de otros productores locales como Mike Dred o Michael Paradinas. Una de las virtudes históricas del sello es la de no dejar que ninguna figura eclipse a las demás en el catálogo, algo especialmente sensible en el caso de Richard D. James, quien ha sabido evitar la patrimonialización de la discográfica. De este modo, el sello nunca se dejó convertir en escaparate de un artista específico sino que se ha configurado desde siempre como auténtico hogar de toda una sensibilidad musical.


La virtud del estilo es la imposibilidad de definirlo como tal. Quizá la primera época IDM se pueda asociar con una aproximación singular al techno. Pero el braindance se caracteriza precisamente por acoger cualquier formato estilístico y cualquier patrón rítmico con tal de que haya sido producido electrónicamente. El único nexo común parece la voluntad experimental, un impulso avant garde que utiliza los elementos de la música de baile como banco de pruebas sonoras. El ritmo es desmembrado hasta sus últimas consecuencias y dispuesto de las formas más disparatadas. Se extrae la sensibilidad de las melodías y se exacerba, delicadamente o sin cuidado, haciendo brotar sensaciones asombrosas a partir de lo insólito. La velocidad, la paleta de sonidos o el ruido, cualquier elemento es susceptible de modificación y uso llevándolo hasta el extremo más radical de sus posibilidades.

Cada individuo se acerca de modo diverso a la creación electrónica, muchas veces en función de su bagaje anterior o de su particular aproximación a un estilo estándar. En Loops, por ejemplo, se asocia la primera música de Mike Paradinas con el techno. En sus páginas aparece bajo su principal aka, µ-Ziq, diciendo que él pretendía “hacer techno de verdad, solo que con melodías raras; no quería destruir sus cimientos, ¡si lo que a mí me gustaba era Black Dog Productions!”. Más adelante se adentraría en la abstracción, pero su Tango N’Vectiff es buena prueba de esa visión. En el otro extremo, el de los ritmos rotos, el caso de Tom Jenkinson es paradigmático. Su acercamiento al drum and bass hace saltar por los aires todas las premisas del jungle desvertebrándolo y recomponiendo de forma poliédrica el amen. Su ciencia del ritmo se aleja a años luz de Goldie o Photek, pretende reinventar el género en una forma de free jazz hasta entonces desconocida. Mike Dred o Ed Upton se proponen algo similar desde el acid y el electro: hacer que la diversión o la curiosidad ocupen el papel protagonista y reinventar sonoridades sin importarles llevarse por delante los axiomas de estilos enteros.


En esta labor excéntrica juega un papel fundamental la figura del bedroom producer. Aunque Luke Vibert explique esta forma de hacer música en términos de eficiencia cuando dice que así “ahorras dinero, tu música gana en personalidad y no pierdes el tiempo, todo es más rápido, más relajado”, lo cierto es que también tiene mucho que ver con una cierta imagen prototípica de estos músicos que los equipara a un remedo de científico chiflado. Solo, un chaval encerrado en su cuarto rodeado de cacharros, máquinas, teclados y cables, que casi solamente sale de casa para mandar por correo su último material a algún sello raro. Como Rephlex.

Al conmemorar sus diez años de existencia, el sello de Cornwall hace una retrospectiva que lo es tanto del sello como de una forma de entender la música electrónica. Publicado en 2001, el mismo año que acuñaba la expresión Grime para describir un sonido que estaría llamado a marcar la década que recién comenzaba, recogía en su The Braindance Coincidence una muestra que probaba irrefutablemente que durante la década anterior unos cuantos genios locos habían llevado casi todos los géneros existentes hasta el límite de sus posibilidades, y a veces más allá.

Es el caso del electro o del synth pop ochentero en manos de varios de los terroristas de la pandilla. Así la oda al amor robótico de DMX Krew. O la forma con que los hermanos D’Arcangelo utilizan el sonido de Moroder para crear una pieza que pasaría por material desechado en la grabación del Selected Ambient Works 85-92. Cylob es puro braindance, una carcajada disparada contra toda la historia de la música disco capaz sin embargo de partir la cintura a cualquier popper. También hay tiempo para la introspección con el aire nostálgico, analógico y ácido, de The Railway Raver o Global Goon que presagia el sonido de los analord más amables de AFX, la atípica visión downtempo de The Gentle People que da comienzo al disco o el torturado lamento soul computerizado de Leila.


El free jazz roto y desquiciado a la manera de Squarepusher, o drill and bass, alza su voz poderosamente a través de uno de sus akas, Chaos A.D, con el que cruza hardcore, acid y jungle de forma magistral. Vulva y Bogdan Raczynski también participan en el juego de ver quién es capaz de hacer el drum and bass más descuajeringado, los primeros tirando de melodías de pesadilla infantil y el segundo de brutalidad. Sin necesidad de breaks, el acid tal y como lo entienden en Rephlex también tiene su hueco. Prueba de ello son la participación testimonial de AFX en el tema de Baby Ford o la marcianada de Vibert y Simmons. Hay piezas de imposible clasificación, que rebasan cualquier consideración estilística, indefinición a la que seguramente aspiran toda esta caterva de iluminados. Es el caso de “Kymera” de Mike Dred y Peter Green, una obra que se mueve entre la música concreta y el dark ambient, que transpira maldad, que busca a pecho descubierto la creatividad absoluta.

La apuesta de Rephlex por la experimentación y un cierto espíritu bromista y transgresor fue replicada durante toda la década. Planet Mu, HymenSkam son solo alguno de las decenas de ejemplos de sellos que se inspiran en una mentalidad similar y cuyo objetivo no es otro que poner en duda los límites de la electrónica para seguir creando estructuras y sonoridades radicalmente diferentes. La explosión de los netlabels hacia el 2000 solo contribuyó a reforzar esa tendencia, apareciendo una miríada de nodos desde los que esa música es propagada. Gracias a ellos, desde entonces la localización geográfica del productor es indiferente, la música electrónica más avanzada puede surgir u oírse en cualquier lugar del planeta.

VA – The Braindance Coincidence

1 – The Gentle People – Journey

Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.

2 - Global Goon - Long Whiney

Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.

3 - Cylob - Rewind

Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.

4- DMX Krew - The Glass Room

Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.

5- D’Arcangelo – Diagram VII (80′s mix)

Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.

6- Bochum Welt – Fortune Green

Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.

07 – The Railway Raver – Keith’s Trumpets

Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.

08 – Baby Ford – Normal (Helston Flora Remix by AFX)

Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.

09 – µ-Ziq – Swan Vesta

Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.

10 - Vulva – Happy Birdie! Sad Birdie!

Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.

11 - Vibert / Simmons – (This Can) Robotic

Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.

12 - Chaos A.D. – Psultan (Squarepusher mix)

Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.

13 – Bogdan Raczynski – Death To The Natives.mp3

Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.

14 – Mike Dred & Peter Green – Kymera

Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.

15 – Leila – Don’t Fall Asleep

Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.

16 – Ovuca – Afternoon Girl

Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.